Otra jornada llena de encanto la que nos ofreció «MÚSICA NO CLAUSTRO»  el domingo, 5 de agosto. Qué hermoso maridaje el mostrado, en estético abrazo  musical, por la zanfona  y el oboe, magistralmente ejecutados por GERMÁN DÍAZ y BENXAMÍN OTERO.
   El incomparable entorno claustral  de la Catedral tudense arropó, con estilo propio, la ensoñación y la magia del criterio musical: cómo se deslizaba, entre las milenarias paredes del templo, la tonalidad de las notas tejidas, con maestría, por Díaz y Otero, sobre un tapiz de compases, hermosamente nutrido de acordes y armonías arrebatadoramente atrayentes. ¡Linda velada! amigas y amigos de 
«MÚSICA NO CLAUSTRO»

REPORTAJE GRÁFICO
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